Rechaza recurso de casacion en el fondo. Prescripción de corto tiempo.
Anónimo Sábado 12 de Mayo del año 2007 / 17:10

Rechaza recurso de casacion en el fondo. Prescripción de corto tiempo. No existe infracción a normas citadas.

Que lo resuelto por los jueces de segundo grado es jurídicamente correcto, toda vez que, en conformidad con lo que prescribe el artículo 2332 del Código Civil Las acciones que concede este título por daño o dolo, prescriben en cuatro años contados desde la perpetración del acto. El precepto en cuestión se ubica dentro del Título XXXV del Libro IV del Código Civil, titulado De los delitos y cuasidelitos. La postura del recurso consiste en que la expresión acto a que alude esta norma legal se endereza a satisfacer el acto jurídico dimanado de la voluntad del sujeto con el propósito de producir un efecto jurídico definido y determinado en la vida del derecho. Dicha posición no se compadece con la realidad de los hechos ni con la normativa legal aplicable al presente caso. Que, en consecuencia con lo desarrollado, puede colegirse que en el actual evento nos encontramos frente a una prescripción de corto tiempo porque es inferior a la ordinaria de cinco años-, está mencionada en un título particular del Código Civil, como ya se precisó y, por lo tanto, corre contra toda persona, por lo cual afecta también a los menores de edad. Es útil estampar que el daño cuya reparación se ha perseguido, en este proceso, ha surgido de un acto del hombre, de que se ha pretendido hacer responsable a la Municipalidad demandada, consistente, de acuerdo con los términos de la demanda, en la colocación de un tubo en la calzada para la evacuación de determinados fluidos, que se estimó la causa del accidente fatal sufrido por los menores en cuyo favor se dedujo la demanda. No puede ponerse en discusión que dicha colocación constituye una actuación del hombre, que ha producido determinados efectos jurídicos, de tal manera que no se puede excluir de los términos del artículo 2332 del Código Civil, como lo propician los recurrentes.

Caratula SALDIVIA SOTO CLAUDIO Y OTRA CON I.MUNICIPALIDAD DE LA UNIÓN. Rol 5210-2004. Fecha 23-03-2005.

Santiago, veintitrés de marzo del año dos mil cinco. Vistos: En estos autos rol Nº5210-04 los demandantes, don Claudio Alejando Saldivia Soto y doña Soraya Ivette Soto Cárcamo, esta última en representación de sus hijos menores Patricio Andrés, Cristofer Mauricio y Felipe Cristián, todos de apellido Saldivia Soto, dedujeron recurso de casación en el fondo contra la sentencia pronunciada por la Corte de Apelaciones de Valdivia, mediante la cual se revocó la de primera instancia, del Juzgado Civil de La Unión, y se acogió la excepción perentoria de prescripción alegada por la demandada, y se desechó la demanda intentada.

Se trajeron los autos en relación. Considerando: 1º) Que el recurso denuncia la transgresión de los artículos 2509 Nº1 y 2520 inciso 2º, en relación con el artículo 2524 inciso 2º, todos del Código Civil, y asevera que la sentencia recurrida los ha contravenido al dejar de aplicar los dos primeros, y aplicar erróneamente el último. Añade que dicha sentencia interpretó y aplicó erróneamente el artículo 2524 del Código mencionado, cuando declaró "Que la prescripción alegada por la demandada es de corto tiempo, pues se menciona en el título respectivo que trata de los Delitos y Cuasidelitos, y corre contra toda persona, como lo dispone el artículo 2524 del Código Civil. De manera que no se suspende a favor de los menores, porque la expresión acto a que alude esta norma legal se endereza a satisfacer el acto jurídico dimanado de la voluntad del sujeto con el propósito de producir un efecto jurídico definido y determinado en la vida del derecho. Los delitos y cuasidelitos, dice, difieren de la finalidad de los actos jurídicos, ya que no reúnen las características de éstos, por lo cual la prescripción que pudo estar corriendo se suspendió a favor de los menores de autos;

2º) Que los recurrentes manifiestan que el artículo 2524 del Código Civil se encuentra comprendido en el Párrafo 4º del Título XLII del Libro IV "De las acciones que prescriben en corto tiempo, y que en él se tratan algunas de las acciones de corto tiempo, las que sólo se refieren a ciertos actos y contratos y no a los delitos ni a los cuasidelitos; o sea, sólo se reglan por la norma en estudio los actos y contratos previstos en los artículos 2521 y 2522. Corrobora esta posición, señalan, el artículo 2523 del Código Civil en cuanto dispone que las prescripciones mencionadas en los dos artículos precedentes corren contra toda clase de personas, y no admiten suspensión alguna, lo que demostraría que dichos preceptos involucran sólo a los actos jurídicos o contratos, pero no a los delitos ni cuasidelitos;

3º) Que el recurso arguye que cuando el artículo 2524 dispone que" Las prescripciones de corto tiempo a que están sujetas las acciones especiales que nacen de ciertos actos o contratos, se mencionan en los títulos respectivos, y corren también contra toda persona; salvo que expresamente se establezca otra regla, si bien alude a los actos o contratos y no a los delitos ni cuasidelitos, establece al mismo tiempo la excepción a la regla general, relativa a los menores de edad que contemplan de manera especial los artículos 2509 Nº1 y 2520 inciso 2º del mismo Código. El primero de ellos estatuye que se suspende la prescripción ordinaria en contra de los menores; y el artículo 2520 señala que "La prescripción que extingue las obligaciones se suspende a favor de las personas enumeradas en los números 1º y 2º del artículo 2509. Transcurridos diez años no se tomarán en cuenta las suspensiones mencionadas en el inciso precedente". Dicho precepto, aduce, está ubicado en un párrafo distinto al artículo 2524, está centrado en el párrafo 3º del Título XLII del Libro IV del Código Civil que trata "De la prescripción como medio de extinguir las acciones judiciales". Agrega que este párrafo habla de la forma de extinguir las acciones judiciales y no los actos o contratos a que se refiere el artículo 2524, y hasta donde la doctrina ha llegado, esta norma abarca a toda clase de acciones judiciales, no distingue, y donde el legislador no distingue no es lícito a las partes ni al Juez hacerlo;

4º) Que el recurso precisa que las acciones judiciales nacieron, para los demandantes, a raíz del ilícito culposo motivado en la muerte del padre de los menores que impetraron la acción civil indemnizatoria, y si bien esta clase de acciones tiene señalada en la ley una prescripción de 4 años, ello tiene como excepción lo que manda el artículo 2520 inciso 2º del Código Civil; en el caso de autos, porque la prescripción que estaba corriendo se suspendió a favor de los menores, al tenor de lo indicado en el Nº1 del artículo 2509 del referido Código. Anota que la sentencia no discurrió acerca del alcance jurídico de los artículos 2509 Nº1 y 2520 inciso 2º, por lo cual arribó a una conclusión errónea con agravio a los menores de autos, para quienes el legislador estableció la institución jurídica de la suspensión de la prescripción, interpolada en estos preceptos como excepción a la norma general que corre en contra toda clase de personas;

5º) Que, al explicar la manera cómo las infracciones denunciadas han influido en lo dispositivo del fallo, el recurso consigna que, de no haberse producido y de aplicarse correctamente las normas legales precitadas, no podría sino haber arribado a la conclusión correcta de confirmar la sentencia de primer grado, con declaración de que se aumentaba el monto de la indemnización por concepto de daño moral, con costas, desechando también con costas el recurso de apelación entablado por la demandada. Al interpretar y aplicar incorrectamente el artículo 2524 y dejar de aplicar los artículos 2509 Nº1 y 25 20, todos del Código Civil, se pasó por sobre la suspensión de la prescripción en favor de los menores, a quienes amparaba, según el inciso 2º del artículo 2520, con relación al Nº1 del artículo 2509 de dicho Código, el lapso de 10 años para ocurrir judicialmente, el que se encontraba vigente, ya que el siniestro se produjo el 10 de febrero de 1997, y la demanda se notificó al demandado el 19 de mayo de 2003. Prosigue, luego, que los sentenciadores aplicaron erróneamente el artículo 2524 inciso 2º del Código Civil, debiendo haberse amparado en su decisión en lo estatuido en la excepción que esta misma norma sanciona, que en el caso de autos la otra regla está incorporada en los artículos 2509 Nº1 y 2520 inciso 2º ya citados, normas que fueron conculcadas. Consigna que los sentenciadores no sólo aplicaron erróneamente el referido artículo 2524 inciso 2º, al no fijarse en la excepción de la suspensión de la prescripción para los menores, sino que dejaron de aplicar los artículos 2509 Nº1 y 2520 inciso 2º del Código Civil; pasando por alto la naturaleza jurídica y los fundamentos que hicieron que el legislador promulgara los preceptos legales conculcados, establecidos para amparar los derechos de los menores y de los incapaces, a quienes no les alcanzan los efectos previstos en el inciso 1º del artículo 2524 del mismo Código, que la sentencia de alzada pretendió otorgarle indebidamente;

6º) Que, en la especie, las personas antes nombradas dedujeron demanda civil de indemnización de perjuicios contra la Municipalidad de La Unión, por el daño moral sufrido en razón de que el día 10 de febrero de 1997, en horas de la mañana, en circunstancias de que don José Ernesto Saldivia Silva padre de Claudio Alejandro, Patricio Andrés, Cristofer Mauricio y Felipe Cristián, todos de apellido Saldivia Soto-se dirigía a bordo de una bicicleta por la calle Manuel Montt de la indicada ciudad, impactó con unos tablones que envolvían un tubo que atravesaba la calzada, de una altura aproximada de veinte centímetros, a raíz de lo cual dicha persona salió despedida por el aire, para caer en forma violenta, sufriendo graves lesiones que le causaron la muerte el mismo día, en el establecimiento hospitalario al que fue llevado. Dicho tubo había sido instalado, seg ún se precisa en la demanda, para evacuar fluidos provenientes de unos stands comerciales instalados en la vereda adyacente, con motivo de ciertas celebraciones. Se pretendió que se condenara al municipio demandado a pagar la suma de veinte millones de pesos por cada uno de los hijos de la persona fallecida -4-, más intereses y reajustes. La demanda se interpuso el día 22 de enero del año 2003 y fue notificada el día 19 del mes de mayo del mismo año y se fundamentó en diversas normas de la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades y de la Ley de Tránsito;

7º) Que, el Municipio demandado dedujo la excepción perentoria de prescripción de la acción indemnizatoria, la que se desechó en primera instancia, y fue acogida la demanda, ordenándose el pago de la suma de dos millones de pesos para cada uno de los actores. Sin embargo, en segunda instancia se revocó la decisión de primer grado, se acogió la referida excepción y, en consecuencia, se desechó la demanda. Se tuvo en cuenta que el acto que generó la acción ocurrió el día 10 de febrero de 1997 y que la demandada fue notificada el 19 de mayo del año dos mil tres, cuando se había completado el plazo de cuatro años de prescripción que establece el artículo 2332 del Código Civil para este tipo de acciones. Se tomó en consideración en el fallo de segunda instancia que la prescripción alegada es de corto tiempo, pues se menciona en el título respectivo, que trata de los Delitos y Cuasidelitos, y corre contra toda persona, como lo dispone el artículo 2524 del Código Civil, de manera que no se suspende a favor de los menores;

8º) Que lo resuelto por los jueces de segundo grado es jurídicamente correcto, toda vez que, en conformidad con lo que prescribe el artículo 2332 del Código Civil Las acciones que concede este título por daño o dolo, prescriben en cuatro años contados desde la perpetración del acto. El precepto en cuestión se ubica dentro del Título XXXV del Libro IV del Código Civil, titulado De los delitos y cuasidelitos. La postura del recurso consiste en que la expresión acto a que alude esta norma legal se endereza a satisfacer el acto jurídico dimanado de la volun tad del sujeto con el propósito de producir un efecto jurídico definido y determinado en la vida del derecho. Dicha posición no se compadece con la realidad de los hechos ni con la normativa legal aplicable al presente caso;

9º) Que, efectivamente, la tesis del recurso apunta a que solamente las acciones derivadas del daño provocado por los actos voluntarios cabrían dentro de los términos del artículo 2332 del Código precitado, esto es, las acciones cometidas con dolo, o delito. Hay que recordar que de acuerdo con el inciso final del artículo 44 del mismo Código El dolo consiste en la intención positiva de inferir injuria a la persona o propiedad de otro. Sin embargo, tal planteamiento es errado, porque la primera de dichas normas también tiene aplicación respecto de los cuasidelitos, puesto que así lo dice expresamente cuando se refiere a las acciones que concede este título por daño o dolo..., con lo cual engloba tanto las acciones dolosas, esto es, delictuales, como las culposas o cuasidelictuales, siendo esta última la situación de autos, por cuanto se trataría de daño producido por un cuasidelito. Hay que destacar que el propio recurso califica el hecho base de la demanda como ilícito culposo motivado en la muerte del padre de los menores, lo cual es atinado;

10º) Que, en tales condiciones, en el presente caso la prescripción, que constituye un modo de extinguir las acciones y derechos ajenos por no haberse ejercido dichas acciones y derechos durante cierto lapso de tiempo, y concurriendo los demás requisitos legales, es de corto tiempo. Cabe adicionar que según el artículo 2514 del Código Civil La prescripción que extingue las acciones y derechos ajenos exige solamente cierto lapso de tiempo, durante el cual no se hayan ejercido dichas acciones, y de acuerdo con el artículo 2515 Este tiempo es en general de tres años para las acciones ejecutivas y de cinco para las ordinarias. El artículo 2523 del mismo texto legal, por su parte, prescribe que Las prescripciones mencionadas en los dos artículos precedentes corren contra toda clase de personas, y no admiten suspensión alguna. Y el artículo 2524 añade que Las prescripciones de corto tiempo a que están sujetas las acciones especiales que nacen de ciertos actos o contratos, se mencionan en los títulos respectivos, y corren también contra toda persona; salvo que expresamente se establezca otra regla;

11º) Que, en consecuencia con lo desarrollado, puede colegirse que en el actual evento nos encontramos frente a una prescripción de corto tiempo porque es inferior a la ordinaria de cinco años-, está mencionada en un título particular del Código Civil, como ya se precisó y, por lo tanto, corre contra toda persona, por lo cual afecta también a los menores de edad. Es útil estampar que el daño cuya reparación se ha perseguido, en este proceso, ha surgido de un acto del hombre, de que se ha pretendido hacer responsable a la Municipalidad demandada, consistente, de acuerdo con los términos de la demanda, en la colocación de un tubo en la calzada para la evacuación de determinados fluidos, que se estimó la causa del accidente fatal sufrido por los menores en cuyo favor se dedujo la demanda. No puede ponerse en discusión que dicha colocación constituye una actuación del hombre, que ha producido determinados efectos jurídicos, de tal manera que no se puede excluir de los términos del artículo 2332 del Código Civil, como lo propician los recurrentes;

12º) Que, en base a las circunstancias descritas, carece de aplicación el artículo 2520, en orden a que La prescripción que extingue las obligaciones se suspende a favor de las personas enumeradas en los números 1º y 2º del artículo 2409. En el número 1º se incluyen los menores de edad, caso de autos. Ello, porque como ha quedado dicho, en el asunto ventilado se trata de una acción de corto plazo, que surge de una acción cuasidelictual y está establecida en un título diverso del Código Civil, por lo que está sujeta, en cuanto a su prescripción, al ya mentado artículo 2524. Ciertamente que el término de diez años a que alude el inciso 2º del artículo 2520 de ese texto legal, acorde con todo lo que se ha expresado, carece de aplicación;

13º) Que, por todo lo reflexionado, el criterio final a que arriba esta Corte es que no se han producido las transgresiones de derecho que han denunciado los recurrentes, puesto que los artículos 250 9 Nº1 y 2520 inciso 2º del Código Civil, contrariamente a lo que éstos sostienen, carecen de aplicación y, en cambio, sí se aplica el artículo 2524 del texto del Ramo;

14º) Que, en consecuencia, el recurso de nulidad de fondo intentado no puede prosperar y debe ser desestimado. En conformidad, asimismo, con lo que disponen los artículos 764, 767 y 805 del Código de Procedimiento Civil, se declara que se rechaza el recurso de casación en el fondo interpuesto en lo principal de la presentación de fs.187, contra la sentencia de cinco de octubre del año dos mil cuatro, escrita a fs.186. Regístrese y devuélvase, con sus agregados.

Redacción a cargo del Ministro Sr. Yurac. Rol Nº5210-2004. Pronunciado por la Tercera Sala, integrada por los Ministros Sr. Ricardo Gálvez, Sr. Domingo Yurac; Srta. María Antonia Morales y Sr. Adalis Oyarzún; y el Abogado Integrante Sr. Manuel Daniel. No firma el Ministro Sr. Yurac, no obstante haber concurrido a la vista del recurso y acuerdo del fallo por estar con permiso. Autorizado por el Secretario Sr. Carlos A. Meneses Pizarro.


http://www.areajuridica.cl/jurisprudencia/civil/folder.2004-12-15.9342344148/document.2005-03-24.4655904754/

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