FRAUDE A TERCEROS jurisprudencia
alejandra Viernes 3 de Diciembre del año 2010 / 18:45

Tribunal: Corte de Apelaciones de Temuco
 

Fecha: 24-ago-2010

Existe simulación absoluta pues la intención o voluntad real era no efectuar cesión alguna de derechos, en razón que ya habían sido transferidos con anterioridad.
 

.- Corresponde revocar lo decidido en anterior instancia y debe acogerse la acción subsidiaria de nulidad por simulación pues es nulo, de nulidad absoluta el contrato de cesión de derechos celebrado por escritura pública entre las demandadas, pues pesando sobre el actor los supuestos de su acción, esto es, que el acto aparente es nulo por cuanto no existía voluntad real de celebrarlo, o ésta era la de celebrar un acto jurídico distinto, ha logrado acreditarlos.

2.- Toda vez que de las probanzas allegadas al proceso ponderadas atendiendo a su gravedad, precisión y concordancia, permiten deducir que las demandadas, al celebrar el contrato de venta y cesión de derechos, carecían de la intención en orden a obligarse por dicho acto jurídico, celebrando un acto totalmente ficticio y con el único fin de impedir que se cumpliera con la obligación de los vendedores del inmueble comprado por el padre de los demandantes, en orden a efectuar la tradición del mismo mediante la correspondiente inscripción conservatoria, lo que conduce a declararlo nulo de nulidad absoluta.

3.- La cesión de derechos celebrada entre las demandadas no concurrió el consentimiento o voluntariedad de obligarse que exige a los actos jurídicos, el artículo 1445 del Código Civil, al no existir intención alguna de vender y comprar derechos que, además ya había cedido con antelación la vendedora; como también y por lo mismo, carecía de objeto el acto o contrato pues no tuvo por objeto una o más cosas que se trata de dar, hacer o no hacer (ya que nada se vendía o cedía; ni se pagaba precio alguno); ni causa real conforme al Artículo 1467 del mismo cuerpo legal, en cuanto no existía motivo en la celebración del acto o contrato; y con todo era causa ilícita al celebrarse con el fin de defraudar a un tercero, no puede sino declarar a tal acto o contrato es nulo, de nulidad absoluta.

4.- Debe estimarse la acción de simulación, pero en atención a los hechos que se han dado por probados, la calificación jurídica de éstos corresponde a la que es propia de la simulación absoluta, toda vez que se acreditó que la cesión de derechos celebrada entre las demandadas es un acuerdo aparente -carente de consentimiento, objeto y causa- que por tanto es nulo de nulidad absoluta. Sin embargo, como la intención o voluntad real era no efectuar cesión alguna de derechos, en razón que ya habían sido transferidos con anterioridad por la cedente, hecho que estaba en conocimiento de la cesionaria, no puede existir un acto oculto que modifica al aparente -como la donación que se señaló en la demanda-, por lo que no puede estimarse que la simulación es relativa.

FALLO

Temuco 24 de agosto de 2010.-

VISTOS:

Se reproduce la parte expositiva, considerandos y citas legales de la sentencia en alzada, con excepción del párrafo primero del motivo octavo, que comienza con la palabra "Que." y concluye con el guarismo ".19", seguido de un punto aparte; y de los fundamentos décimo y undécimo, que se eliminan;

Y se tiene en su lugar, y además, presente:

1º.- Que la demanda de autos contiene dos acciones, una como principal y la otra en carácter de subsidiaria. La primera de ellas es de revocación de contratos por fraude pauliano, o acción pauliana o revocatoria, prevista en el Artículo 2468 del Código Civil, con indemnización de perjuicios; y la segunda, la de nulidad de contrato por simulación, igualmente con indemnización de perjuicios. Las acciones deducidas se fundamentan en que los actores tienen la calidad de herederos de don xxxx, quien el 21 de agosto de 1998 compró a la sucesión hereditaria de don xxxx todas las acciones y derechos que recaían sobre un predio rústico de 40 hectáreas, ubicado en el lugar Huichahue; que con posterioridad, la demandada xxxx, cónyuge del cedente y vendedor xxxx, demandó la nulidad de dicho contrato, procedimiento respecto del cual se declaró su abandono; que con fecha 25 de noviembre de 2004, la madre de xxxx, quien había cedido a éste sus derechos en la sucesión de su cónyuge Carlos Mora San Martín, volvió a ceder tales derechos a su nuera xxxx, cesión simulada por cuanto el verdadero acto sería una donación, y respecto de la cual se procedió a su inscripción conservatoria y se tomó nota al margen de la inscripción especial de herencia de los bienes quedados al fallecimiento de xxxx, lo que impidió la inscripción de la compraventa del inmueble por el padre de los actores y comprador del predio. Expresa que el último acto constituye un fraude de carácter civil en perjuicio del comprador del predio antes indicado, y que debe ser revocado por tal motivo, o anulado por tratarse de una simulación, debiendo en uno u otro caso indemnizarse los perjuicios causados;

2º.- Que el presente juicio se inició a través de una medida prejudicial, la que fue notificada a las demandadas xxxx y xxxx con fecha 18 de noviembre de 2005. En consecuencia, y contrariamente a lo razonado por la juez a-quo, se interrumpió civilmente el plazo de prescripción extintiva de un año de la acción pauliana contemplado en el Artículo 2468 del Código Civil, como quiera que dicha notificación constituye el ejercicio de la demanda judicial a que se refiere el artículo 2518 del Código citado, en relación con el inciso primero del Artículo 2503 Nº 3 del mismo cuerpo legal.

Por consiguiente, no habiéndose extinguido la acción por la prescripción, procede analizar el fondo de aquélla;

3º.- Que la acción deducida como principal por la parte actora y apelante es la pauliana o revocatoria, y que prevén los Artículos 2467 y 2468, ambos del Código Civil. La primera de dichas disposiciones establece: "Son nulos todos los actos ejecutados por el deudor relativamente a los bienes de que ha hecho cesión, o de que se ha abierto concurso a los acreedores." en tanto que la segunda estatuye, en lo que interesa, lo siguiente: "En cuanto a los actos ejecutados antes de la cesión de bienes o la apertura del concurso, se observarán las disposiciones siguientes:1.a Los acreedores tendrán derecho para que se rescindan los contratos onerosos, y las hipotecas, prendas y anticresis que el deudor haya otorgado en perjuicio de ellos, estando de mala fe el otorgante y el adquirente, esto es, conociendo ambos el mal estado de los negocios del primero."

4º.- Que como se ha establecido doctrinaria y jurisprudencialmente, dicha acción tiene por objeto sancionar el fraude civil, resguardando la integridad del derecho de prenda general de los acreedores, haciendo volver al patrimonio del deudor los bienes que éste hizo salir de él, engañosamente. Así, al tenor de lo dispuesto en el artículo 2468 del Código Civil antes citado, para que tal acción prospere, si se promueve fuera de concurso, es menester que el contrato oneroso cuya rescisión se persigue se haya otorgado en perjuicio de los acreedores; que exista mala fe entre el otorgante y el adquirente, la cual se traduce en el conocimiento del mal estado de los negocios del primero y por último, la insolvencia del deudor;

5º.- Que de la sola lectura de la demanda de autos se advierte que tales requisitos no concurren en la especie. En efecto, lo que pretenden los actores es que se rescinda el contrato de cesión de derechos hereditarios celebrado el 25 de noviembre de 2004 entre doña xxxxx y doña xxxx, y que a la primera le correspondían en la comunidad de bienes quedada al fallecimiento de su cónyuge don xxxx. Sin embargo, los actores no tienen la calidad de acreedores de la vendedora y cedente xxxx, toda vez que tal carácter lo tienen respecto de los vendedores del predio de 40 hectáreas antes expresado, a fin de que éstos cumplan con su obligación de entregar la cosa vendida; vendedores entre los cuales no figuraba la aludida xxxx. Así, ni la cedente ni la cesionaria -ambas demandadas de autos- concurrieron a la celebración de dicha compraventa, por lo que no tienen la calidad de deudoras de los demandantes y compradores, quienes sí tienen el derecho personal a exigir el cumplimiento del contrato -y por tanto un crédito- en contra de los vendedores, en orden a la entrega del bien vendido, como se ha dicho más arriba;

6º.- Que sigue de lo antes reflexionado que no teniendo las partes de este juicio la calidad de acreedor y deudor derivada del contrato de compraventa ya aludido; ni habiéndose probado que existan otros créditos de los actores respecto de la demandada xxxx y que ésta sea, por tanto, deudora de aquellos, no se cumple con la exigencia fundamental de la acción pauliana, esto es, que los demandantes sean acreedores del demandado. Luego, se hace innecesario analizar la concurrencia de los demás requisitos de la referida acción, vale decir, que el contrato cuya rescisión se pide se haya otorgado en perjuicio de aquellos; la mala fe del otorgante y adquirente; y conocimiento por ambos del mal estado de los negocios primero;

7º.- Que en cuanto a la acción indemnizatoria de perjuicios fundada en la existencia del fraude pauliano, debe ser igualmente desestimada, como quiera que no concurriendo los requisitos para la admisión de la acción pauliana, que constituye la causa de la acción indemnizatoria, no es tampoco posible acceder a esta última pretensión;

8º.- Que la acción subsidiaria deducida por los demandantes es la de nulidad del contrato de cesión de derechos por el que la demandada xxxx vende, cede y transfiere a xxxx los derechos que a la primera correspondían en la comunidad de bienes quedada al fallecimiento de su cónyuge xxxx; estimando los demandantes que dicho contrato constituye una simulación, por no concurrir voluntad en la celebración del acto o contrato, puesto que la verdadera intención de las partes fue la de celebrar una donación y no una cesión de derechos, siendo aquella también nula porque no se insinuó;

9º.- Que la acción subsidiaria ejercida por los actores es la de simulación. Se la define como aquella que constituye una declaración de un contenido de voluntad no real, emitida conscientemente por las partes para producir con fines de engaño la apariencia de un negocio jurídico que no existe o es distinto de aquel que realmente se ha llevado a cabo. Ella es ilícita cuando tiene por objeto engañar a terceros o el fraude a la ley, debiendo concurrir los siguientes requisitos: a) la disconformidad entre la voluntad interna y la declarada; b) esta disconformidad debe ser consciente o deliberada; c) por acuerdo de las partes; y d) la intención de perjudicar a terceros. Asimismo, la simulación puede ser absoluta o relativa; siendo la primera aquella en que las partes celebran un acto totalmente ficticio que sólo existe aparentemente; y la segunda, en que el acto que aparece al exterior existe, pero hay un acuerdo entre las partes que lo modifica y que queda oculto. En la absoluta hay dos acuerdos, uno el aparente y otro que elimina totalmente a éste; y en la relativa el acto oculto modifica al aparente. La sanción a la simulación absoluta, en que se ha otorgado un acto solamente aparente que carece de toda existencia real, es la nulidad absoluta, porque falta el consentimiento real y serio de las partes, con la intención de obligarse. En la simulación relativa, prima entre las partes el acto real (salvo que éste sea también nulo por otro motivo), y éste es inoponible a terceros. Para invocar la acción de simulación se ha exigido que quien la ejerza tenga interés en ella, y lo tiene aquel titular de un derecho subjetivo amenazado de un daño cierto por la simulación. Finalmente, en cuanto a la prueba, los terceros que accionan no tienen limitaciones porque se trata de probar un hecho -no así para las partes, que tienen la limitación a la testimonial respecto de los actos deben constar por escrito-, por lo que pueden recurrir a toda clase de pruebas (René Aveliuk M., "Las Obligaciones", T.I., pags.144-153);

Por consiguiente, incumbe probar al actor los supuestos de su acción, esto es, que el acto aparente es nulo por cuanto no existía voluntad real de celebrarlo, o ésta era la de celebrar un acto jurídico distinto, en el que a su vez se incurrió en los vicios de nulidad que denuncia el demandante;

10º.- Que son hechos acreditados en el proceso, sea por no haberse controvertido o ser reconocidos por las partes, sea que se encuentran justificados con los d iversos instrumentos públicos acompañados a la causa y no impugnados, los siguientes:

a) Que se practicó inscripción especial de herencia de fs. 4057 Nº 6245, año 1991 en favor de la sucesión intestada de xxxx, figurando entre los bienes de la sucesión una hijuela de 40 hectáreas de superficie, con los deslindes que se indican, ubicada en el lugar Huichahue, actualmente de la comuna de Padre Las Casas (fs.64) ;

b) Que doña xxxx vendió y cedió las acciones y derechos que le correspondían en los bienes quedados al fallecimiento de su cónyuge xxxx, a su hijo xxxx, por escritura pública de 10 de noviembre de 1992 (fs.62);

c) Que con fecha 21 de agosto de 1998 se suscribió escritura pública de compraventa, celebrada entre los herederos de xxxx con el padre de los demandantes, xxxx, y relativa a la hijuela ya expresada, por un precio de $ 42.000.000;

d) Que doña xxxx demandó la nulidad de la compraventa anterior fundada en que, tratándose de una enajenación de los derechos que su cónyuge xxxx adquirió a su madre a título oneroso, éstos pertenecen al haber de la sociedad conyugal, por lo que debió haber autorizado la venta; procedimiento que se declaró abandonado por resolución firme de 31 de junio de 2005 (como consta de los autos tenidos a la vista rol Nº 54.151, del 2º Juzgado Civil de Temuco);

e) Que por escritura pública de 25 de noviembre de 2004, la demandada xxxx celebró una nueva venta y cesión de los derechos que anteriormente había cedido a su hijo xxxxx, ahora en favor de la demandada xxxx(fs.59). Esta última cesión de derechos fue inscrita a nombre de la compradora a fs. 12.521 vta. Nº 8759, año 2004, y se dejó constancia al margen de inscripción especial de herencia de la sucesión de xxxx (fs.64);

f) Que el Conservador de Bienes Raíces de Temuco, al ser requerido fecha 13 de noviembre de 2006 para inscribir la compraventa señalada en la letra c) precitada, rechazó la inscripción aduciendo como motivo principal que los comparecientes carecen de propiedad plena, y son titulares sólo de acciones y derechos, en razón de que doña xxxx había cedido sus derechos a Rosa Soto Brevis, citando la inscripción practicada en favor de esta última (fs. 72);

11º.- Que en el proceso es un hecho cierto y no controvertido que la convención onerosa cuya nulidad se pide (la cesión de acciones y derechos entre las demandadas) se celebró entre personas unidas por parentesco, en este caso, el parentesco por afinidad entre ambas demandadas, siendo doña xxxx suegra de doña Rosa xxxx , por ser esta cónyuge del hijo de la primera,xxxx cnsta además de los documentos acompañados en esta instancia y que rolan a fs. 133 y 134).

Asimismo, es un hecho comprobado, con el expediente que se tuvo a la vista rol N° 54.151 del 2° Juzgado Civil de esta ciudad, que doña xxxx en conocimiento, al celebrar el contrato con su suegra xxqe ésta había enajenado el año 1992 a su hijo x los iguales chos sobre los que recaía el contrato celebrado entre ambas demandadas en 2004. Ello, por cuanto intentó obtener la declaración de nulidad judicial de la compraventa del inmueble adquirido por el padre de los actores, acción que dirigió en contra de su cónyuge Carlos Mora Rubilar precisamente por haber éste enajenado los derechos que adquirió a titulo oneroso de su madre, María Rubilar Bravo, en 1992.

Igualmente, consta en el expediente de dicho juicio que el nombrado xno contestó la demanda ni tampoco compareció a la citación de evicción que requirió su comprador.

También consta del presente proceso que la venta y cesión de la demandada xen favor de la demandada xfue por un precio de $ 4.500.000 (siendo el valor del inmueble, según la compraventa de 1998, la suma de $ 42.000.000), precio muy inferior a los derechos que corresponderían a la cedente, dada su calidad de cónyuge sobreviviente del antecesor de los vendedores y causante en la sucesión.

Por último, en la confesional de la demandada xsta declaró que el dinero para el pago del precio de la cesión celebrada con su suegra lo obtuvo de un préstamo de $ 5.000.000 que celebró con un tercero; exhibiendo un pagaré que carece de mérito probatorio por emanar de ella misma; y acompañando copias de una gestión de reconocimiento de firma y confesión de deuda iniciada por el supuesto acreedor, que es posterior a la iniciación del presente juicio, y en que no compareció la citada, teniéndose por preparada la ejecución. Sin embargo, no consta si la ejecución se llevó a cabo, y ni el pago de la supuesta obligación.

En lo que se refiere a los testigos presentados por las demandadas para acreditar el supuesto mutuo o préstamo de dinero, tal prueba resulta inadmisible, al tenor de lo que disponen los Artículos 1708 y 1709 del Código Civil;

12º.- Que los hechos anteriores, por su gravedad, precisión y concordancia, permiten deducir que las demandadas, al celebrar el contrato de venta y cesión de derechos tantas veces citado, carecían de la intención en orden a obligarse por dicho acto jurídico, esto es, no existió consentimiento, celebrando un acto totalmente ficticio y con el único fin de impedir que se cumpliera con la obligación de los vendedores del inmueble comprado por el padre de los demandantes, x en orden a efectuar la tradición del mismo mediante la correspondiente inscripción conservatoria. Dicho ánimo de defraudar al comprador emana también de actos tanto anteriores como posteriores al acto simulado, como la demanda de Ana Soto Brevis contra su cónyuge x posteriormente abandonada, y la realización de una gestión preparatoria de la vía ejecutiva con el sólo fin de justificar el pago de un precio inexistente y no pagado, y que han sido anteriormente citados;

13°.- Que en virtud de las razones que anteceden, no cabe sino concluir que en la aludida cesión de derechos celebrada entre las demandadas no concurrió el consentimiento o voluntariedad de obligarse que exige a los actos jurídicos el Artículo 1445 del Código Civil, al no existir intención alguna de vender y comprar derechos que, además, ya había cedido con antelación la vendedora; como también, y por lo mismo, carecía objeto el acto o contrato (que exige el Artículo 1460 del Código Civil), esto es, no tuvo por objeto una o más cosas que se trata de dar, hacer o no hacer (ya que nada se vendía o cedía; ni se pagaba precio alguno); ni causa real conforme al Artículo 1467 del mismo cuerpo legal, en cuanto no existía motivo -como quiera que tampoco había objeto- en la celebración del acto o contrato; y con todo, era causa ilícita al celebrarse con el fin de defraudar a un tercero.

14°.- Que sigue de lo anterior que tal acto o contrato es nulo, de nulidad absoluta, con arreglo a los Artículos 1681 , 1682 y 1683 del Código del Ramo, por faltar algunos de los requisitos que la ley prescribe para el valor del mismo acto o contrato, tanto por no existir consentimiento real de las partes, así como tampoco objeto y causa, siendo además esta última ilícita. Además, procede declarar la nulidad por cuanto se alegó por quienes tienen interés en su declaración, esto es, los herederos del comprador del inmueble que no pudo hasta ahora inscribirse por las maniobras fraudulentas ya expresadas, y quienes, por otro lado, no concurrieron a ejecutar el acto o contrato nulo, por lo que mal podían saber el vicio que lo invalidaba;

15°.- Que en consecuencia, debe estimarse la acción de simulación; pero en atención a los hechos que se han dado por probados, la calificación jurídica de éstos corresponde a la que es propia de la simulación absoluta, toda vez que se acreditó que la cesión de derechos celebrada entre las demandadas es un acuerdo aparente -carente de consentimiento, objeto y causa-, que por tanto es nulo de nulidad absoluta. Sin embargo, como la intención o voluntad real era no efectuar cesión alguna de derechos, en razón que ya habían sido transferidos con anterioridad por la cedente, hecho que estaba en conocimiento de la cesionaria, no puede existir un acto oculto que modifica al aparente -como la donación que se señaló en la demanda-, por lo que no puede estimarse que la simulación es relativa;

16°.- Que aún cuando efectivamente la actuación de las demandadas fue fraudulenta y constituye, por tanto, un acto ilícito, la parte demandante no rindió prueba alguna para justificar los perjuicios cuya indemnización demanda; y la reserva para la etapa de ejecución que solicita sólo se refiere a la especie y monto de los mismos, pero ello no la libera de probar su existencia en el curso del juicio.

Así, la testifical que produjo -consistente en los dichos de x , x y x, consignados en el considerando sexto del fallo apelado- nada dicen sobre los perjuicios sufridos por el comprador Custodio Clavel Pérez, padre de los actores, puesto que se limitan a declarar únicamente tanto sobre la acción de nulidad entablada por xcontra su cónyuge, como a la circunstancia que la demandada xendió dos veces las mismas acciones y derechos. Respecto a la confesional de la nombrada Soto Brevis (tanto la rendida en primera como en segunda instancia) resulta irrelevante puesto que las posiciones no se referían a la concurrencia del daño que reclaman los demandantes;

17°.- Que la demás prueba rendida en esta instancia no permite alterar los hechos que se han dado por acreditados y calificados jurídicamente en los considerandos que anteceden. Así, los docu mentos acompañados por la parte demandante a fs. 135 sólo reiteran la convicción ya alcanzada sobre tales hechos probados; y la confesional a fs. 152 de la demandada xnodifiere, en lo substancial, de la ya rendida en el primer grado.-

Por estas consideraciones, y lo dispuesto en los Artículos 1698 , 1700 y 1713 del Código Civil; 144 , 170 , 186 y 342 del Código de Procedimiento Civil, se declara:

I.- Que SE REVOCA la sentencia apelada de quince de diciembre de dos mil nueve, escrita de fs.110 a fs. 120, en cuanto rechaza la acción subsidiaria de nulidad por simulación de fs. 1 y siguientes, y se decide en su reemplazo que HA LUGAR a dicha demanda, sólo en cuanto se declara nulo, de nulidad absoluta, el contrato de cesión de derechos celebrado por escritura pública de 25 de noviembre de 2004 entre las demandadas , cancelándose la inscripción de la misma en el Registro de Propiedades del Conservador de Bienes Raíces de Temuco fs. 12.521 vta. Nº 8759, año 2004;

II.- Que SE CONFIRMA, en lo demás apelado, la antedicha sentencia.-

Regístrese y devuélvase.-

Redacción del Ministro don Leopoldo Llanos Sagristá.-

Rol Nº xxxx


SR. LLANOS

SR. ÁLAMOS

Pronunciada por la Primera Sala. Presidente Ministro Sr. Julio César Grandón Castro, Ministro Sr.Leopoldo Llanos Sagristá y Abogado Integrante Sr. Eduardo Álamos Vera.

En Temuco, a veinticuatro de agosto de dos mil diez, notifiqué por el estado diario la resolución que antecede. (crl)

 


alejandra

Participar en el Foro
SEO Posicionamiento Web ChileHosting Chilerie.cl